Todos somos iguales. Eso es… mentira. Un beso, polígrafo. Es una sentencia aspiracional que si
se toma al pie de la letra está completamente equivocada. Arrancamos con las diferencias que ya cuentan con bandera social propia como son sexo, raza, credo, identidad y orientación
sexual. Si fueran las únicas, dos hombres caucásicos heterosexuales, tomados como paradigma
de la normalidad, serían iguales. Y no es así. Uno puede ser alto y el otro cojo. El primero tener
una belleza canónica y el otro tener una nariz muy grande. Uno casado con dos hijos y el otro
soltero y yermo. Tal vez uno tenga una gran red familiar y el otro haya dejado a la familia en su
ciudad de origen. Uno estudió una carrera mientras que el otro siguió el negocio de su abuelo.
Y podríamos seguir definiendo más y más diferencias sociales, culturales y personales. ¡Eh,
pero al menos son iguales por dentro! Va a resultar que eso tampoco. Uno puede tener
diabetes y el otro ser celíaco, uno ser capaz de manejarse con los trámites online y el otro
estar totalmente vendido. Todos y cada uno de nosotros somos diferentes a los demás. Entes
únicos definidos por una multitud de parámetros que nos diferencian, incluso entre gemelos univitelinos. Identificar las diferencias, reconocerlas y darles el mejor acomodo es imprescindible para gestionar cualquier organismo complejo, se trate de un Estado, una
familia o un equipo de trabajo. Reconocer lo que nos diferencia permite establecer los mecanismos necesarios para equilibrar los desajustes y conseguir que la igualdad sea de derechos, obligaciones, bienestar y oportunidades. Ahí es donde tenemos que ser iguales, y en todo lo demás, las diferencias nos hacen tan únicos que recorrernos entre nosotros se convierte en el
viaje más apasionante e inagotable.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
¿Qué tal?
Video: ¿Qué tal? - ¿Qué tal? - Bien ¿o quieres saber la verdad? ¿Qué tal? es una de las fórmulas más tramposas de la conversación superficia...
-
Cada comunicación es un ejercicio funambulista con peligro bajo los pies y alivio al terminar. Each communication is a tightrope exercise w...
-
Buen amigo es aquel que cuando se relaciona con nueva gente no se vuelve más inaccesible sino más interesante.
-
Afecto absolutista: Todo por ti (sin preguntarte)
No hay comentarios:
Publicar un comentario