En asuntos de ponerse cavilaba cuando abría el armario. Era él quien se calzaba aquellas camisas y pantalones. Incluso tenía el poder de premiar y segregar a su antojo. Sin embargo el último vistazo que le devolvía el espejo reía que la ropa se había puesto un cuerpo.
miércoles, septiembre 18, 2019
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay quien te entienda
Somos europeos impostando emociones a la americana.
-
Cada comunicación es un ejercicio funambulista con peligro bajo los pies y alivio al terminar. Each communication is a tightrope exercise w...
-
Una pasión puede ser el motor de toda una vida, la de Gonzalo Vázquez se llama baloncesto, y lo es. El niño que abrió los ojos la primera ve...
-
Sólo se es especial si hay otra persona que lo cree así.
No hay comentarios:
Publicar un comentario