Aquel viento cálido era tan agradable que nos quedamos quietos disfrutando de su abrazo. Cuando nos entró la sed y quisimos movernos sentimos los músculos secos. Agarrotados, inútiles, muertos.
Video: Una pausa, por favor ¡Una pausa, por favor! Pon la lavadora, apunta qué día acompañas a tu padre al hospital, recuerda que se te han ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario